Un apoyo eficaz e incondicional
Tenemos como prioridad dar a nuestros alumnos una formación integral armónica y coherente en el ámbito espiritual, intelectual, humano, social, deportivo y artístico de la persona. Este ideario se inspira en el Magisterio de la Iglesia Católica.
Profesorado
Tenemos una verdadera vocación por la enseñanza. Deseamos consagrar nuestra vida a los niños y jóvenes para contribuir a su formación humana, intelectual y cristiana. Luchamos por dar lo mejor de nosotros mismos, siendo conscientes de la responsabilidad profesional que se nos ha encomendado.
Todos deseamos testimoniar a los alumnos la fe católica y la identificación con el ideario de Veracruz. Nuestra presencia en el centro trata de ser enseñanza eficaz y testimonio ejemplar. Buscamos generar en el centro un ambiente familiar.
Atención Personalizada
Algo que caracteriza a Veracruz es la atención personalizada a las necesidades de cada uno de nuestros alumnos, tanto académica como humana y espiritualmente. Mediante la observación y seguimiento de cada niño y joven, procuramos un ambiente de confianza y cercanía en el que los niños y jóvenes puedan desarrollar sus aptitudes y también expresar sin temor sus dificultades para ayudarles y poner remedio.
Personal no docente
Las Religiosas del Centro nos encargamos de la administración, secretaría, limpieza y mantenimiento del Centro, así como del comedor y de la supervisión de patios. Esto favorece un clima de cercanía, de confianza y de hogar.
Cocina Propia
Los alumnos disfrutan de variados y deliciosos menús, cocinados por nuestras mismas Hermanas religiosas. Atienden con cuidado y delicadeza todo tipo de necesidades alimenticias especiales (alergias, intolerancias…). El conjunto del plan alimenticio está supervisado por una dietista. En el comedor se procuran mantener las normas básicas de educación.
¿Te sientes vocacionado a ser formador?
Me estoy refiriendo a ti que andas bregando en las aulas, gran parte de la jornada escolar, para hacer penetrar, y hasta disfrutar, a los alumnos, en el significado de un teorema, de un silogismo, de un dogma; para iniciarlos en el encanto de la lectura y de la escritura; del descubrimiento del entorno que los rodea en el espacio o en el tiempo; de las artes en todo cuanto abarcan, también en campo abierto.
Pero me estoy refiriendo, además, a ti que te ocupas de otros menesteres, de recepción, administrativos, de manutención; a ti que atiendes los comedores, los recreos; a ti que te dedicas al mantenimiento del Centro. Tú también estás en importante contacto con ellos, y puedes contribuir a su formación de ciudadanos con una educación enriquecida por toda esa multitud de detalles que podrás prodigarles con actitudes pedagógicas, tan sencillas como una sonrisa a tiempo, o una palabra de corrección amable, nunca hiriente.”
(Madre María de Jesús Velarde C.C. PE/08)