Hijas de Santa María del Corazón de Jesús
Agradecemos a Dios esta tarea noble que Él mismo nos confía, delegando en la Iglesia, en el Instituto y en la Sociedad. El ser humano de los niños, los adolescentes y los jóvenes, con su alma inmortal, se presenta ante nosotras para que los encaminemos por la senda recta y comprometedora que les lleve hacia el Bien, la belleza y la Verdad.
Comunidad religiosa
Como Hermanas, nos ayudamos y apoyamos mutuamente, en nuestra oración y en nuestro trabajo, para reflejar, a través de nuestra unión, la que, como Hijas, tenemos con Nuestra Señora del Sagrado Corazón. (Dir. 63).
Nuestra Señora del Sagrado Corazón, conocedora privilegiada del Misterio Trinitario, Madre y Maestra, nos muestra cómo enseñarles a vivir según la fe y la moral de la Iglesia católica, y por tanto, solidarios en la familia, en su trabajo y en la humanidad, especialmente con los más desfavorecidos. (Directorio, Cap. V, Art. B)