ALUMNOS
Veracruz defiende que la educación de los niños y jóvenes debe centrarse en la formación integral de la persona, basada en principios cristianos y en el amor de Dios. No solo busca la adquisición de conocimientos académicos, sino cultivar virtudes fundamentales como la caridad, la justicia, el respeto y la piedad. La enseñanza debe guiar a los alumnos a desarrollar una conciencia moral y una fe profunda que los ayude a tomar decisiones correctas en su vida y en la futura para ser posteriormente, germen que genere una sociedad fundada en los valores morales y cristianos.
Los alumnos de Veracruz valoran esta realidad, y lo expresan formalmente al culminar sus estudios, mostrando siempre un profundo cariño y gratitud hacia las Hermanas y la comunidad educativa por todo lo recibido a lo largo de su estancia en el colegio.
(Madre María de Jesús Velarde. C.C. AA/08)
Querido alumno, a todos os quiero mucho y por todos pido. Tú eres para mí el alumno del presente del que, hoy y ahora, mi interés y mi oración se ocupan. ¿Qué pido para ti? Que, según las posibilidades que te brindan tu edad y la formación que recibes en el hogar familiar, sepas aprovecharte de lo que te ofrece el Colegio en el plano intelectual, en el moral y en el espiritual.
Son tres campos muy amplios. Si los acoges, con entusiasmo y amor, hacia todo el bien que te conviene acaudalar en la vida, contribuirán a hacer de ti, un niño, un adolescente, un joven, encaminado a alcanzar la ciudadanía que te dote de una personalidad rica en convicciones. Al aceptar la educación para una ciudadanía noble, digna y eficaz, sabrás hacer frente, en el futuro, a los gozos y a los sufrimientos que la vida trae consigo. Tu preparación presente te capacitará para tener empuje y fortaleza, tanto cuando descubras cuál es tu vocación profesional, como cuando te sientas llamado a acometer la bella labor de formar un nuevo hogar consistente y feliz.